Friday, November 14, 2008

Introduccion

Durante mucho tiempo me sentí inconforme con lo que me habían enseñado a creer, inconforme con la manera en que la mayoría de personas mira el mundo.
Por un buen tiempo, especialmente en la tempranera época de la adolescencia, confundí esa inconformidad con rechazo y reflejaba este rechazo por medio de acciones enojadizas y rebeldes.

Al llegar a los veinte inicie un recorrido interior, fue en aquellos días cuando inicie a identificar mis inquietudes, a formularme preguntas que yo mismo pudiera responder, una transformación hacia un estado mas analítico y menos tolerante a las respuestas simples y absurdas que ofrecían en cuanto a nuestra existencia.

No paso mucho tiempo para que reconociera que si quería comprender algo tenia que entender, y a la vez aceptar, las creencias de los demás, el porque de la sencillez con la que ellos aceptan todo lo que les enseñan, o diciéndolo de manera mas apropiada, todo lo que les imponen.

Es complicado abarcar temas sobre religión o dios y expresar claramente lo que se piensa sin ofender al creyente. Sin embargo, existe siempre una necesidad de expresión que es casi indomable y me exige no ocultar mi postura en cuanto a ese mundo imaginario que llaman religión.

Arrebato la libertad que me ha sido ofrecida a medias para expresar, sin ningún tipo de filtros y con toda la sinceridad, la falta de vergüenza y el cinismo necesario, las cosas tal y como las pienso, independientemente de cómo sean digeridas.
Esto es el resultado de un cuestionamiento sincero en cuanto a las creencias cristianas y otras derivaciones del dios judeo-cristiano.

Para comprender lo que aquí estoy por decir es preciso responderse a si mismo si se esta preparado para hacer un recorrido interno con la mayor sinceridad, con la dureza que requieren los cambios, si se posee el valor para ver o comprender algo que tal vez sea catastrófico, pero irremediablemente necesario.

Con este escrito no pretendo otra cosa que a narrar el mundo desde mi perspectiva y hacer una invitación al cuestionamiento. Esta es la narración critica de cómo por lo general un ateo evoluciona.

Fe

En muchos casos, me atrevería a decir que en su mayoría, las personas heredan las creencias generación tras generación. Esto se puede evidenciar sencillamente viendo como familias enteras profesan una misma religión, ciudades y países enteros tienen una creencia masiva y las personas que forman excepciones no están muy lejos de esta creencia. Como por ejemplo el catolicismo en todos los países de America Latina, que aunque existan otras religiones, la iglesia católica es sin lugar a dudas la gran mayoría. Las demás religiones no están muy lejos del catolicismo, sino por el contrario son todas estas religiones, engendros del imperio católico apostólico romano.

Curiosamente, muy pocos reflexionan en la interrogante de que tan cierta es la creencia religiosa que profesan, y cuando creen cuestionar sus creencias, lo que hacen en realidad es mas bien buscar maneras de cómo justificar lo que creen, se esfuerzan en encontrar fundamentos bíblicos que respalden sus creencias y por consiguiente que minimice las demás religiones, porque si algo tienen en común todas las religiones, es que todas ellas piensan ser la correcta y que las demás son abominaciones o en el mejor de los casos, que sencillamente no son el pueblo elegido de Dios.

En otros casos las personas emigran de sus creencias, es decir, pasan de creer en una religión a creer en otra, pero la base de esta creencia es generalmente la misma. Muy raramente un cristiano se vuelve musulmán o viceversa. El cambiar de religión es solamente distorsionar un poco lo que se cree y acomodarlo a lo que se desea o se quiere, a las necesidades cotidianas de cada quien.

Recuerdo como cuando era un niño estaba inundado de dudas y formulaba preguntas sencillas, lógicas y razonables. Preguntas que quizá todo ser humano en su niñez hace en cuanto a la creencia en Dios.¿Quién creo a Dios? ¿Cómo si Dios es perfecto creo algo imperfecto? ¿Por qué si Dios sabe el futuro no hace algo al respecto para mejorarlo? ¿Cómo si Dios conoce el futuro se nos dice que tenemos libre albedrío, cuando al creer en esto se esta creyendo en que todo esta supuesto a pasar de determinada manera, lo que dice claramente que no hay opción alguna?

Todas estas preguntas más que respuestas encontraban ingenuas e insuficientes justificaciones y todas estas justificaciones concluían estrellándose en un mismo muro: La Fe.En mi caso la fe fue siempre una respuesta débil. Nunca produjo en mí la satisfacción necesaria como para aceptar lo que me decían. Aunque mi entendimiento era muy frágil ahora puedo describirlo de mejor manera: Nunca tuvo sentido el que se pretendiera responder por medio de la fe lo que la razón no podía aceptar.
Obviamente no es el caso con la mayoría de personas, que reciben la fe como respuesta irrefutable.

Para que algo sea realmente entendido debe ser claramente explicado. Irónicamente, es precisamente en la práctica de este principio donde la religión encuentra su fortaleza, en la carencia de poder explicar con claridad lo que se ofrece como creencia, de manera que quienes creen no entienden con nitidez en que es lo que creen sino que sus creencias se componen por una serie de leyendas y supersticiones que son abiertas a múltiples interpretaciones y estas abiertas a cualquier manipulación.

La religión funciona de una manera muy curiosa y peculiar. Quienes crearon y quienes controlan las religiones conocen muy bien que el humano es un animal además de emocional, espiritual. Desde luego la religión no es otra cosa que el abuso y la manipulación de ese instinto espiritual del humano.¿Qué abusa? La necesidad que siempre ha tenido el hombre de creer en divinidades y la falta de respuestas en cuanto a nuestro origen como especie.

¿Qué manipula? La historia y todo cuanto acontece para acomodarlo astutamente como una acción predeterminada y luego introducirla a las personas haciendo uso de la fe.

La fe es creer en lo que no se puede comprobar. Sin embargo, la mayoría de los creyentes se alejan de este principio fundamental. El creyente hoy en día confunde el saber con el creer, la sabiduría con lo escrito en la Biblia.Se esfuerzan por comprobar la existencia de Dios, contradiciendo con esto la necesidad de tener fe. Se olvidan que para creer necesitan tener fe, precisamente porque sus creencias no pueden ni necesitan ser comprobadas.

Si la religión fuese basada en evidencias no habría creyentes. Pero la religión es basada en fe y el creyente pretende transformar esto en evidencia.

De acuerdo a las evidencias, todas las civilizaciones anteriores que conocemos han tenido creencias y dioses, lo que nos indica que la fe no es un fenómeno exclusivo de las religiones de hoy en día, sino por el contrario la fe aparece en cada rastro de civilización humana.

La fe es el antídoto con el que las personas permanecen adormecidas y mientras no se desprendan de su predisposición de creer sin comprender, muy difícilmente lograran despertar y ampliar su visión.

La sed que siempre hemos tenido por saber o al menos comprender mejor las cosas es distraída por la fe.

En un tiempo las personas creían que la tierra era plana y esta creencia paso a ser entendida en las sociedades como un hecho. Paso de ser de una creencia a algo que ellos “sabían”.
Fue por medio de la duda y el cuestionamiento que finalmente se llego al planteamiento inicial de que la tierra podría no ser plana. A partir de ese punto se inicio la investigación para después ser una suposición más fuerte que la creencia. Este planteamiento fue hecho en base a lógica y razonamiento, sin embargo las personas, específicamente las religiosas, negaron incluso la posibilidad de que la tierra pudiera ser redonda. El creer ciegamente en algo nos condena a la ignorancia.

Quizás esto no tenga mucho que ver con la fe (aunque en mi interior me inclino a pensar que si), pero si es seriamente relevante el hecho de que sin la duda y el cuestionamiento estamos condenados a la ignorancia.

Si el propósito de la fe es evitar que las personas cuestionen e investiguen, esto nos indica claramente que la fe es una practica perjudicial para las personas, al menos las que aspiran a alejarse de la ignorancia, ya que al practicar la fe, las personas se niegan a si mismos la oportunidad de conocer o al menos ver el reflejo de lo que les han enseñado a creer.

La duda y el cuestionar es lo que nos ha impulsado hasta donde hemos llegado, de lo contrario seguiríamos siendo sumamente ingenuos y pensando por ejemplo que la epilepsia es una invasión de espíritus malévolos, que el cáncer es un castigo divino y que el arco iris es un dibujo en el cielo en señal de pacto entre Dios y el hombre. Todo tiene una respuesta y la humanidad día a día va encontrando soluciones y respuestas a lo que un día se ignoro.

En todo caso es preferible admitir que no se sabe algo antes de adoptar una creencia como hecho, como por ejemplo el principio de todas las cosas, lo único que se sabe es que solo existen teorías y creencias al respecto. No hay nada de malo en admitir que no se sabe, en decir: “No se”.

Si lo que buscamos es respuestas la única manera de encontrarlas es por medio de la duda y el cuestionamiento ya que esto impulsa la investigación. La fe es el obstáculo mas grande que puede haber entre la humanidad y el conocimiento.Aceptar la fe es aceptar estar encerrado en una celda por voluntad propia y negarse a si mismo la libertad de comprender o incluso analizar otras posturas sin antes evaluarlas.